Cerca de 40 mil peregrinos volvieron a caminar tras las huellas del Cura Brochero
La 13ª Peregrinación “El Camino de Brochero” convirtió una vez más a las Altas Cumbres y Traslasierra en escenario de una de las manifestaciones de fe más convocantes de Córdoba. Un recorrido de 28 kilómetros marcado por la oración, el esfuerzo y el legado de San José Gabriel del Rosario Brochero
Miles de personas provenientes de distintos puntos de Córdoba y del país participaron este sábado 19 de septiembre de la 13ª Peregrinación “El Camino de Brochero”, una jornada que volvió a unir fe, historia, naturaleza y encuentro comunitario.
La convocatoria reunió a cerca de 40 mil peregrinos, de acuerdo con los primeros reportes difundidos tras la jornada. Los caminantes recorrieron los 28 kilómetros que separan el paraje Giulio Cesare, en las Altas Cumbres, de Villa Cura Brochero, siguiendo el denominado Camino del Peregrino.
Una multitud caminando por una misma fe
Desde las primeras horas de la mañana comenzaron a concentrarse los peregrinos en Giulio Cesare. La organización había establecido la concentración desde las 6 y las partidas entre las 7 y las 9. Completar el recorrido demandó, según el ritmo de cada caminante, aproximadamente entre cinco y siete horas.
No fue solamente una caminata. A lo largo del trayecto se mezclaron historias personales, promesas, agradecimientos y pedidos. Familias, jóvenes, adultos mayores y grupos de distintas comunidades religiosas avanzaron por el paisaje serrano con un mismo destino: llegar a la tierra del Cura Gaucho.
La edición de este año tuvo además un significado especial, ya que se realizó como homenaje a los 13 años de la Beatificación de José Gabriel del Rosario Brochero.
28 kilómetros siguiendo las huellas de Brochero
El Camino del Peregrino atraviesa uno de los paisajes más representativos de las sierras cordobesas. Pero su importancia excede ampliamente lo turístico: recorrerlo implica acercarse a la historia de un sacerdote que hizo de esos caminos una parte fundamental de su misión pastoral y social.
Brochero recorrió las sierras para acercarse a comunidades alejadas y desarrollar una obra que dejó una profunda huella en la región. Por eso, cada nueva peregrinación recupera simbólicamente aquel andar y transforma el esfuerzo físico de los 28 kilómetros en una experiencia espiritual y colectiva.
La propuesta combina precisamente esas dimensiones: espiritualidad, cultura, historia y turismo, en un territorio estrechamente ligado a la figura del santo cordobés.
Una peregrinación que debió esperar una semana
La 13ª edición estaba prevista originalmente para el sábado 12 de septiembre, pero las condiciones meteorológicas obligaron a modificar los planes. Ante los pronósticos de lluvias y posibles nevadas en la región, la Municipalidad de Villa Cura Brochero y el Santuario Nuestra Señora del Tránsito y Santo Cura Brochero resolvieron, siguiendo recomendaciones de Defensa Civil y otros organismos provinciales, trasladarla al sábado 19.
La espera terminó dando paso a una convocatoria multitudinaria. Durante el recorrido se dispusieron puestos sanitarios y de hidratación, baños químicos y distintos dispositivos de acompañamiento y seguridad para asistir a los peregrinos.
El gobernador acompañó parte del recorrido
La jornada también contó con la presencia del gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, quien acompañó a los peregrinos durante su paso por Villa Benegas, uno de los puntos intermedios del camino.
En ese lugar visitó la capilla y participó del descubrimiento de una placa conmemorativa dedicada a la obra y al legado del Cura Brochero.
Un camino que sigue convocando
Trece ediciones después, la peregrinación vuelve a demostrar que el legado brocheriano permanece profundamente arraigado en Córdoba.
Los kilómetros recorridos, el cansancio y las dificultades propias del camino adquieren otro significado cuando miles de personas avanzan hacia un mismo destino. Cada peregrino lleva consigo una historia diferente: algunos caminan para agradecer, otros para pedir, otros simplemente para vivir una experiencia que combina espiritualidad y encuentro.
La imagen que dejó esta 13ª edición fue contundente: miles de personas atravesando las sierras siguiendo las huellas del Cura Gaucho.
Porque el Camino de Brochero no termina cuando se completan los 28 kilómetros. Para quienes lo recorren, el verdadero camino tiene que ver con aquello que Brochero dejó como legado: acercarse al otro, atravesar las dificultades y transformar la fe en acción.

