Espejo de agua, asfalto y futuro: El avance de las obras que transforman el perilago de Cruz del Eje
Hay lugares que guardan la memoria colectiva de un pueblo en el brillo de su agua. El dique Cruz del Eje y su imponente espejo de agua no son solo la postal más emblemática del noroeste cordobés; son también el motor latente de una región que decidió dejar de esperar el futuro para empezar a construirlo. Hoy, el paisaje del perilago vive una transformación profunda. Entre el sonido de la maquinaria pesada, el avance sostenido de la pavimentación y la silueta cada vez más real del nuevo complejo hotelero, Cruz del Eje se proyecta con fuerza como el gran polo turístico del norte cordobés.
Conectividad que abre caminos: El pulso del nuevo pavimento
Durante décadas, recorrer los rincones del perilago implicaba desafiar huellas de tierra, piedras sueltas y la paciencia del viajero. Esa realidad está quedando atrás de la mano de una de las obras de infraestructura vial más importantes que ejecuta actualmente el Gobierno de Córdoba en el norte provincial.
La pavimentación del Camino del Perilago de Cruz del Eje continúa a buen ritmo y ya alcanzó un avance físico del 35 por ciento. La intervención, a cargo de la empresa VIAL RG S.A., comprende la pavimentación de más de 10 kilómetros de los caminos terciarios T367-20 y T367-15, además de mejoras en la avenida Ingeniero Reolín, con el objetivo de conformar un nuevo corredor turístico alrededor del dique Cruz del Eje y mejorar la conexión con San Marcos Sierras.
Entre los principales avances de la obra se destaca la finalización de la rotonda de hormigón ubicada en el acceso principal, donde actualmente se ejecutan las tareas de iluminación y señalización horizontal y vertical. Asimismo, quedó concluido el intercambiador de hormigón ubicado entre los kilómetros 1,900 y 2,500, que atraviesa la misma etapa final de equipamiento vial.
Este plan de pavimentación no es una simple obra de infraestructura: es una vía directa hacia la integración regional y el desarrollo económico. La consolidación de los accesos viales mejora de manera radical la conectividad para los vecinos, facilita la producción local y garantiza que los visitantes puedan llegar con comodidad y seguridad. Asfaltar el perilago significa, en los hechos, achicar distancias. Cada kilómetro de pavimento que se completa acerca al turista al corazón mismo del paisaje serrano, revaloriza las propiedades de la zona, potencia los emprendimientos gastronómicos y recreativos que ya operan en la costa y multiplica las oportunidades para los prestadores de servicios locales. El agua del dique ya no es un tesoro escondido; ahora tiene caminos a su altura.
Un hito para el turismo: El nuevo hotel y centro de convenciones
Si el pavimento es la arteria que permite llegar, el nuevo complejo hotelero es el corazón que bombeará vida y movimiento durante todo el año a Cruz del Eje.
Ubicado estratégicamente en una de las zonas de mayor belleza paisajística del perilago, el proyecto del hotel y centro de convenciones avanza a buen ritmo, convirtiéndose en el secreto mejor guardado (y más celebrado) de la economía regional. Con una proyección arquitectónica moderna de unas 60 habitaciones y espacios diseñados para la realización de eventos corporativos y sociales, la obra responde a una demanda histórica del norte cordobés: infraestructura de jerarquía internacional para romper con la estacionalidad turística.
Para hacer posible este salto de calidad, las obras de infraestructura complementaria han corrido en paralelo. Un ejemplo clave es el reciente avance en la red de gas natural y servicios esenciales destinados a abastecer al complejo y a su entorno, garantizando un funcionamiento sustentable y eficiente.
Este desarrollo no solo diversifica la oferta turística de la provincia —saliendo de los tradicionales valles del sur y apostando por la magia y la autenticidad del noroeste—, sino que genera un fuerte impacto en el empleo local. Desde los obreros y técnicos que hoy levantan las paredes hasta los futuros trabajadores de la hotelería, la gastronomía y la organización de eventos, la obra pública y privada se traducen en trabajo genuino para los vecinos.
Una apuesta al desarrollo con identidad
El crecimiento del perilago de Cruz del Eje bajo el sol generoso del norte representa una visión clara: poner en valor lo propio. El espejo de agua, los cerros tutelares, la riqueza histórica y la calidez de su gente encuentran ahora en el asfalto y la inversión hotelera los aliados perfectos para consolidar un destino imperdible.
El noroeste cordobés dejó de ser una promesa en los mapas para transformarse en una realidad vibrante. Entre rutas que se afianzan y cimientos que se elevan, el perilago se prepara para recibir al turismo de todo el país, demostrando que cuando hay gestión, visión de futuro y trabajo en conjunto, el horizonte siempre se expande.
